lunes, julio 04, 2011

Y Ahora E Vuelto ♥

                                  



Sí, una vez más cerró su libro de un golpe ciertamente irritada haciendo un estruendoso ruido que incluso a ella le sobresaltó, borró ese gesto de molestia de su angelical rostro y se levantó corriendo de su viejo sofá en dirección al teléfono que volvía a insistir una vez más.

-¿Hola? – dijo con suave voz. Silencio. -¿Hola? – insistió irritada, era la sexta vez en el día que hacían eso y la sexta vez en la que volvía a caer - ¡Agh!- si había algo que le irritaba realmente era que jugaran con ella y peor aún que no le permitieran tener una tarde pacífica de lectura.
Colgó el teléfono y se dirigió a la cocina, con todo lo sucedido había olvidado esa necesidad de comer, sus tripas rugían. Abrió el frigorífico y encontró absolutamente nada. ¡Genial! Había olvidado resurtir su despensa. Lo cerró y se abstuvo de patear al pobre mueble, nada ganaría con ello. Resopló más irritada aún y salió de la cocina.

Se  sobresaltó una vez más en cuanto el teléfono sonó nuevamente, se dirigió a él y estando a punto de contestar recordó lo que hasta ahora había sucedido. Esta vez no caería, sonrió satisfecha e ignoró la insistencia del aparato. Se dirigió a su habitación, tomó rápidamente su bolso, su cartera y su móvil y salió de su departamento, tomó el ascensor y finalmente llegó a la transitada calle. La tarde había enfriado pero no lo suficiente como para necesitar un abrigo. Miró a ambos lados y al no notar nada extraordinario dirigió sus pasos en dirección al almacén. Sacó de su bolso su ipod, se colocó sus audífonos y comenzó a reproducirse la canción que había estado evadiendo desde hace un poco menos que un par de años, renegó en cuanto escuchó el coro:

I'm overboard
And I need your love
Pull me up
I can't swim on my own
It's too much
Feels like I'm drowning without your love…

Apagó de inmediato el aparato y cerró sus ojos. Viejos recuerdos se vinieron a su mente, recuerdos que sin duda le dolían aún más que si tuviese una espina enterrada en su corazón y que poco a poco lo desgarrara. Recordó la última discusión.

-Bien, sí,  me equivoqué, no eres la mujer que había estado buscando. Lo eras al principio, mas ahora me doy cuenta no te acercas ni un poco. Cometimos un grave error al querer contraer matrimonio- Justin le lanzaba una mirada de desprecio, su corazón estaba deshecho por completo.

-¿Sí? Pues yo no te pedí que lo hicieras – ella no había podido controlar su llanto aunque su orgullo se lo había exigido, simplemente estaba devastada.

-Maldigo el día en que te conocí y caí cegado en tus redes.

En ese momento ella recordó cómo había empezado su relación, él terminando un concierto había decidido salir a firmar autógrafos a sus fans, dentro de las cuales ella estaba. Fue instantáneo, basto un intercambio de miradas y sonrisas para que comenzaran a salir, después se volvieron una de las parejas más populares en los medios. Todas las chicas buscaban ser como ella. Ambos con su inocente amor adolescente se habían dejado llevar por sus impulsos y poco tiempo después él le había propuesto matrimonio en una hermosa playa a la luz de la luna rodeados de velas aromáticas y cientos de azucenas, sus flores favoritas. Por supuesto que ella no dudó ni un segundo en dar una respuesta afirmativa. Recordó que esa fue la primera noche que pasaron juntos y en la que se entregaron por completo.

Sí, esa discusión, la última que tuvieron, ocurrió justo la noche anterior al día de su boda. Se dijeron cosas terribles, ambos se lastimaron sin pensar siquiera en las consecuencias. Para ambos fue tan doloroso descubrir que no eran la “pareja perfecta” que todo mundo decía y que no estaban hechos el uno para el otro.
 En realidad había sido su peor error el haberse enamorado. Las palabras dichas fueron los motivos suficientes como para que ella le brindara una bofetada y con lágrimas en los ojos saliera huyendo de ahí para desaparecer de su vida. No importando nada, ni su amor, ni su boda ni siquiera el hijo que esperaban y que le iba a dar conocer esa misma noche a él. Fue un gran escándalo del que de vez en cuando aún se hablaba en los medios.
Comenzó a rodar una lágrima por sus mejillas. ______. volvió a la realidad al llegar al almacén. Notó que una vez más el dueño de este se desconcertaba al verla llorar.

-¿Te encuentras bien, ______? – el jovenzuelo que respondía al nombre de Aarón, su mejor amigo, la miro preocupado y salió de atrás del despachador para consolarla.

-Estoy bien – dijo con un pésimo intento de sonrisa mientras limpiaba sus lágrimas.

-Es la tercera vez que te veo llorar en lo que va del mes, no te encuentras bien, ______.

-Estoy bien, es sólo que…

-Lo recordaste – afirmó.

-Sí – dijo con tristeza y clavó su mirada en el suelo.

-_______, déjalo ya en el pasado, ya han transcurrido casi dos años de eso.

-Pero lo tengo presente, como si hubiese ocurrido ayer.

-______, él ni siquiera se molestó en buscarte después de que huiste de él. Ni siquiera después de que te accidentaste. Ni porque fue su culpa que salieras huyendo bañada en lágrimas y tuvieras un accidente automovilístico.

- Ya te he dicho que él no supo nada, yo me encargué de que nadie se lo dijera. Simplemente me borré de su mapa.

-Bueno, ni siquiera te buscó porque perdiste a tu hijo a causa del accidente.

- Él no sabía nada de mi hijo, ya te lo dije. Esa noche se lo iba a decir, pero comenzamos a discutir por ******* de la maldita boda.

-Debiste habérselo dicho.

-¿Y para qué? ¿Para hacerlo sentir mal? ¿Que se casara conmigo por mera lastima? No, gracias. La decisión de huir a Europa fue la mejor que pude haber tomado y me siento feliz con ella. Mira, ahora tengo una nueva vida, tengo un buen empleo, mi propio departamento, mi propio auto, un excelente amigo y cientos de libros – sonrió.

-Bien, dices sentirte feliz con ello, pero, ¿entonces por qué lloras?

-Prometo no volver a hacerlo.

-Lo has hecho ya cientos de veces, y cada semana vuelven esos recuerdos por lo menos durante una vez y llegas deprimida aquí.

-Ya nunca más, lo juro.

-Bien, está bien.

Ambos comenzaron a reír.

-Bueno, yo venía a resurtir mi despensa, hoy descubrí que mi frigorífico estaba completamente vacío- sonrió.

-Bien – Aarón comenzó a tomar variada mercancía, conocía a la perfección lo que ella se llevaba cada que iba, llenó un par de bolsas y las colocó sobre el despachador. - ¿Quieres que te ayude a llevar eso a tu departamento?

-No, puedo con ello. No me agrada que cierres tu almacén por mi causa – dijo mientras pagaba.

-Oh, vamos. Podría invitarte después a comer para que no cocines. Ciertamente no eres un talento en la cocina – sonrió ante aquella mueca que apareció en su rostro de irónico agradecimiento ante su “cumplido”.

-Sí, bueno, ya empecé a tomar clases de cocina.

-Ajam, ¿y en tus clases sólo te han enseñado a hacer cereal con leche?

-Y emparedados – sonrió.

-Es un hecho. Espera un minuto. – Aarón se retiró su delantal, lo colgó. Tomó las llaves de su almacén y de su auto.- Listo- sonrió y tomó las bolsas de ella para después dirigirse a su auto.

-Aarón, yo nunca dije que aceptaba – ella protestó e intentó detenerlo.

-Mas lo pensaste – él sonrió y guardó las bolsas en la cajuela, acto seguido fue a abrirle la puerta del auto a ella – Entre, bella dama.

-Bien, de acuerdo – ella accedió y subió al auto.

-Perfecto, ¿qué quieres comer? ¿Hamburguesas, pizzas, tacos, sushi?

-No lo sé, todo suena delicioso.

-Entonces podríamos ir a la plaza comercial, a la zona de comida rápida y ahí eliges, ¿te parece bien?

-Perfecto – a ______ le agradaba Aarón por su poca complejidad, con él todo era directo y claro.

-Bien, ¿quieres dejar primero tu despensa en tu departamento o ir a comer?

-Creo que… - su estómago rugió nuevamente como si exigiera ser alimentado ya.

-Eso responde a mi pregunta – sonrieron.

-¿Puedo prender el radio?

-Adelante – se encogió de hombros.
 
2
________ encendió el aparato y comenzó a pasar por varias emisoras, fue así hasta que encontró una de sus canciones favoritas, de esas pocas que no hablaban de amor, de hecho todas esas que evadían ese tema eran sus preferidas, eso desde que había huido a Europa. Cantó los últimos versos mientras Aarón sonreía, fue así hasta que terminó.

- Y esto fue “Just dance” éxito de Lady Gaga – el locutor comenzó a hablar con animada voz- Y ahora pasando a noticias internacionales, Justin Bieber viene arrasando en su gira mundial por Europa, se espera en España… - ______ inmediatamente decidió cambiar de estación, recordó la causa por la que ya no le agradaba mucho ni internet, ni radio, ni tv. Resopló y decidió apagar el radio.

-Espero que Gaga venga pronto a España – sonrió Aarón, ____ agradeció que él entendiera su frustración e intentara disminuirla.

-Sí, bueno. Es una inspiración.

-Oh, mira, ya llegamos – Aarón terminó por estacionarse  tras un ciertamente largo período de buscar un lugar y ambos bajaron del auto.

-Me pregunto por qué justamente hoy la gente decidió venir a irrumpir con la tranquilidad de las tiendas.

-Quizá una barata – él se encogió de hombros y comenzó a andar en dirección al interior.

-¡Demonios! De haberlo sabido habría traído mis tarjetas.

-Podríamos ir por ellas en cuanto acabemos de comer, y regresar.

-Creo que esta vez me abstendré, he decidido ahorrar para las ofertas de invierno.

-______, estamos en pleno mes de mayo.

-Sí, pero eso de no tener tus tarjetas en una barata, debe de ser una señal, no lo sé, quizá para invierno haya una gran crisis, entonces seré feliz por mis ahorros.

-O quizá comienzas a exagerar por culpa de tu hambre.

-Búrlate ahora, me tocará a mí cuando llegue la crisis.

-Sí, claro. Entonces señorita visionaria, ¿qué prevé comer?

-Creo que serán uno tacos.

-Me apegaré a su decisión, espere aquí señorita – la ayudó a sentarse y fue por sus tacos, mientras ______ observó la  poco usual ausencia de gente en la zona de comida rápida. Resopló, sin duda se estaría perdiendo de grandes ofertas. Su mirada chocó con un grupo de chicas adolescentes que comían presurosas sus platillos. Ella frunció su entrecejo extrañada, ¿qué rayos ocurría? Siguió observándolas y su asombro aumentó en cuanto las chicas se levantaron casi corriendo de su mesa en cuanto terminaron. Fue sin duda extraño, ni siquiera llevaban grandes bolsas, sólo una pequeña que sin duda era un CD. ¡Adolescentes!

-Listo – Aarón extendió su bandeja frente a ella – Una orden de tacos lista para la señorita y una para mí. Buen provecho – sonrió y se sentó - ¿qué ocurre? – mordió un taco y la observo.

-¿Acaso no es extraño que haya tan poca gente aquí?

-Oh, cierto. Esa barata debe ser una locura. Aprovecharé para comprar una polera.

-Aarón, tienes cientos de ellas– y realmente no exageraba.

-Sí, pero sabes que tengo una afición por ellas.

-Bien, de acuerdo. Disfruta de tus tarjetas ahora que puedes, veras en la crisis.

-Lo dices porque no tienes tus tarjetas cerca.

-Calla y come.

Continuaron comiendo mientras bromeaban entre ellos. Una vez que terminaron, llevaron sus bandejas al depósito y se marcharon en dirección a las tiendas. Anduvieron recorriendo asombrados las tiendas… vacías.

-Bien, exijo saber ahora ¿qué rayos ocurre aquí? - _____ dijo irritada en cuanto un par de chicas pasaron corriendo a su lado empujándola.

-¿Por qué no las seguimos y vemos por qué tanto alboroto?

-De acuerdo – corrieron tras de ellas intentando no ser descubiertos, aunque no mucho importaba eso, mientras más avanzaban más adolescentes enloquecidas encontraban – Disculpa -  ____ se detuvo con la respiración entrecortada para preguntar a una muchachilla que observaba su reloj insistentemente - ¿qué ocurre aquí? ¿por qué el tumulto?

-¿Bromeas? – la muchachilla la observo indignada haciéndola sentir ajena a la situación.

-En verdad – Aarón sonrió amigablemente.

-Oh, bueno – la chica se sonrojó ante el atractivo hombre – Es que hay una firma de autógrafos.

-¿Y quién es el artista? – Aarón aumentó su sonrisa.

-Justin Bieber- _____ casi se ahoga con su saliva al escuchar su nombre - está de gira mundial y mañana dará un concierto aquí, en Barcelona, pero hoy decidió venir a una firma de autógrafos, ¿no es adorable?

-Sí – Aarón desapareció su sonrisa sincera para dar una fingida - …adorable. Gracias por la información – tomó a ______ por la cintura y la alejó de la curiosa mirada de la muchachilla - ¿Te quieres marchar ya?

-Sí – ella había palidecido aún peor que si hubiese visto a un fantasma.

-Vamos – la  pegó un poco a su cuerpo preocupado de que ella en cualquier momento podría caer desmayada.

Se dirigieron a la zona despejada por las fans que habían asignado para que su ídolo pasase por ahí sin demoras. Sólo tendrían que salir de ese desorden y dirigirse al auto. Pero no contaron con que en ese preciso momento todas las fans enloquecieron, comenzaron a gritar, algunas emocionadas y otras más enfurecidas. ¡Joder! La habían reconocido, y ¿cómo no ser reconocida en un grupo de fans de Justin Bieber siendo la mujer que lo había abandonado en el altar no mucho tiempo atrás?

-“Es ______” “Viene a buscar más fama” “No, viene a reconciliarse con él” “Viene a buscarlo arrepentida” “Vamos, no es ella, sólo se parece” – se escuchaban esos murmullos entre la multitud.

-Aarón, corre.

3
Ambos comenzaron a correr, no obstante estando a unos cuantos metros de salir de la multitud los gritos aumentaron. Repentinamente hubo empujones entre las fans enloquecidas y ______ tropezó. Aarón se detuvo a ayudarla a levantar y justamente en cuanto ella se colocó nuevamente de pie y a punto de retomar su huida se encontró frente a frente con aquél rostro que no había dejado de estar ausente en su mente desde aquella estúpida discusión.  _______  quedo boquiabierta, él lucía jodidamente sexy y sus labios le exigían ser besados como siempre. Tragó con dificultad y sintió como sus piernas comenzaron a temblar. Sintió que desfallecía, mas la necesidad de huir era mayor. Había decidido ya echar a correr pero para su mala suerte sus ojos se encontraron con los de él y cayó hechizada en ellos, sin duda perderse en esa mirada seguía siendo aún mejor que perderse en el mismísimo paraíso.

-¿________? – Justin dijo boquiabierto aún negándose a creer que estaba frente a esa mujer que ciertamente le había arruinado la vida.

-Ju-Justin – ella dijo perpleja mientras intentaba controlar el temblor de sus labios.

-Tú… – estaba sin palabras, era curioso. Justin había estado buscándola desde el preciso momento en el que permaneció todo el día esperándola en el altar aún cuando le aseguraron que ella no vendría, fue entonces cuando se había percatado de su grave error, realmente la amaba, ella era el amor de su vida y se arrepentía de haberla herido. La buscó como loco por todo el mundo, incluso había contratado detectives mas ninguno había tenido éxito hasta ahora, hace un par de semanas él se había enterado de que ella estaba en esa ciudad, finalmente lo había descubierto tras tanto tiempo de buscarla, y el haberle marcado por teléfono repetidas veces y escuchar su voz se lo había confirmado, pero ahora que la tenía frente a frente parecía como si nunca lo hubiese sabido. No obstante, ciertamente sentía un terrible coraje contra ella, además de amarla la odiaba, la repudiaba por haberle arruinado su vida; a partir del día de su boda no había podido rehacer su vida, aún no podía recuperarse de esa caída. Había salido con chicas, las había llevado a su cama mas ninguna había cautivado su corazón, después de ella, de ______, no había más. La odiaba por haberle robado su corazón y cada respiro, cada latido y cada noche y cada día. Y haber desaparecido sin siquiera decir nada… Estuvo a punto de gritarle cientos de blasfemias mas su molesto amor por ella se lo impidió, tragó todas esas maldiciones que no había terminado de gritarle aquella última noche que supo de ella y decidió observar lo hermosa que se había puesto.

-_______, será mejor que nos marchemos – Aarón observaba la escena atento al igual que todas las fans que habían decidido permanecer inmóviles para ver “el reencuentro”.

-¿Y quién demonios es él? – Justin sintió una terrible ira al ver a aquel atractivo hombre al lado de SU mujer.

-Él, él es mi esposo - _____ no supo de dónde sacó el valor para hablar y mucho menos se explicó en qué diablos pensaba cuando dijo eso.

-¿Tu… qué? – Justin casi se ahoga por la sorpresa, sintió un terrible hueco en su estomago.

-Mi esposo – ella lo reafirmó ante la sorprendida expresión de sorpresa de todos los presentes, incluso de Aarón – Y si no te molesta, nos retiramos – tomó por la mano a su amigo y haló de él. Se arrepintió casi de inmediato de lo hecho, mas la frustrada expresión de Justin lo valía.

Salieron sin problemas, todos los presentes, incluso la prensa habían permanecido en sus lugares atónitos ante lo ocurrido. _______ subió al auto de Aarón tragando con dificultad su llanto. Él la observaba preocupado, justamente ahora que ella comenzaba a superar su pasado, éste resurgía.

-¿Te encuentras bien, _______? – encendió el auto y se dirigió al departamento de ella.

-No – hundió su rostro entre sus manos, le desagradaba por completo la idea de ser débil, pero aún no estaba lista para enfrentar esa situación.

-¿Está bien si te llevo a tu casa? – ella afirmó con su cabeza mientras  liberaba toda su frustración en aquellas amargas lágrimas. Por el resto del camino reinó un silencio sepulcral. Aarón deseaba consolarla pero no encontraba las palabras indicadas, así que había decidido permanecer concentrado en el camino. – Llegamos, princesa – se estacionó frente a su departamento, la ayudó a bajar y tomó las bolsas de su despensa. Subieron por el ascensor y entraron a su departamento.

-Aarón, creo que quiero estar sola – ella dijo en cuanto botó sus cosas sobre la mesa.

-_______, no quiero dejarte sola, mucho menos en ese estado en el que te encuentras – depositó las bolsas sobre la mesa.

-Por favor, Aarón.

-¿Estarás bien? – ella asintió después de haberse recostado sobre el sofá más grande - ¿Lo prometes?

-Lo prometo – ella dijo con voz apenas audible.

-Bien, si se te ofrece algo ya sabes llámame, ¿sí?

-Gracias.

-Descansa, ______ - Aarón depositó un tierno beso sobre su frente y salió procurando no hacer ruido.

______, en cuanto se cercioró que su amigo había salido soltó su llanto nuevamente, pero esta vez no se contuvo, lo dejo salir todo. Había estado frente a ese que una vez había considerado el amor de su vida y además le había mentido. Pero qué más daba, él seguramente ya tenía hecha su vida y ella no era más que una mancha en ella.
Frustrada se incorporó en cuanto no salió una lágrima más de sus irritados ojos y encendió el televisor con la esperanza de encontrar algo que la ayudara a olvidar por un rato su mala experiencia.
Fue a la cocina a guardar su despensa y estando a punto de terminar encontró en el fondo de una bolsa un pequeño bote de helado de chocolate, resopló y recordó que era el consuelo en todas aquellas películas en las que la protagonista se encontraba agobiada y sola en su hogar, justo como ella. Resopló y sonrió irónicamente, dudó en si tomar el bote o no, mas lo hizo. Tomó una cuchara y se dirigió al sofá en donde se sentó con las piernas estiradas y centró su atención en las noticias internacionales que transmitían por CNN. Por lo menos se consoló en ver la situación de muchos otros incluso peores a la de ella. Tomó otra cucharada de ese delicioso postre y refunfuñó en cuanto su cuchara cayó al suelo, se reclinó a recogerla, la limpió con su camisa y regresó su atención al televisor para encontrarse con una grabación que ciertamente se le hizo familiar, dejo el helado a un lado y se inclinó para poner su completa atención en la noticia, ¡joder! Por supuesto que era ella intentando huir en aquella plaza junto a Aarón y empeoró en cuanto se vio frente a Justin, se observó ahí tan estúpida temblando ante él y maldijo en cuanto vio el título de la nota: “________, la ex de Bieber busca un reencuentro con el cotizado soltero”… ¡reencuentro! Se puso furiosa, por supuesto que ella no quería nada más de él, desafortunado había sido el momento en el que había aceptado la invitación a comer de Aarón. Resopló y se resignó a saber que ella sería la comidilla de la prensa durante el resto del mes, tomó el control del televisor y lo apagó, nuevamente tendría que vivir exiliada de los medios de comunicación, ¡bah! Qué más daba, ya lo había hecho durante un año completo, unos cuantos días más no le afectarían.
Se incorporó, tomó el helado y lo llevo a la nevera, no volvería a permitir que Justin le volviera a cambiar la vida, sus actividades serían las mismas de siempre, esta vez no se volvería a encerrar en su hogar y haría esa burbuja protectora, esta vez no. Tomó las llaves de su auto dispuesta a salir, tal vez a un parque o a un café, quería tomar algo de aire. Tomó la manija de su puerta y antes de abrirla enjuagó por completo sus lágrimas. Quizá de regreso pasaría a la casa de Aarón para pasar una noche de películas con muchas palomitas, sonrió al recordar a su amigo, seguro él estaría de un lado a otro en su casa preocupado por ella.
Giró la manija y al abrir la puerta atónita tiró las llaves de su auto, parpadeó incrédula y se llevo sus manos a sus ojos para tallarlos.  No daba crédito a lo que veía frente a ella.

-Señorita ________, sus ojos ciertamente no la engañan, esta visión que tiene frente a usted es completamente real – Justin sostenía un precioso ramo de azucenas en su mano y sonreía tiernamente.

-Justin – ella se llevó sus manos a su boca dejando escapar su llanto, observó el ramo – Azucenas, no lo has olvidado.

-Jamás – se acercó temeroso de que ella lo rechazara, pero al contrario, ella extendió sus brazos para tomarlo por el cuello. La besó, con ternura, con pasión, con amor.

-Pero – ella detuvo el beso – yo pensé que tú… - él la observó detenidamente – pensé que tú me odiabas, no solo tras lo que me dijiste esa terrible noche sino además porque te había dejado en el altar.

-_______, yo dije muchas cosas y no sabes cómo me arrepiento, fui un imbécil al decirte todas esas *******, estuve buscándote como un desesperado por todo este tiempo hasta que di contigo, así que tomé un avión directo hacia acá con el pretexto de mi gira y como pude conseguí tu número, te marqué, pero no tuve el valor de responder, con escuchar tu preciosa voz me bastó. Y cuando te vi en la firma de autógrafos, te seguí… no quería volver cometer el mismo error de dejarte ir, Y ahora E Vuelto.

-Pero, lo que te dije de Aarón…

-Siempre has sido muy mala para mentir, y lo sabes, ese no es tu talento, amor – se erizó su piel al escuchar de los labios de su amado esa palabra.

-Justin, nos herimos terriblemente.

-Lo sé, y me arrepiento como no tienes idea. _____, cielo, empecemos de nuevo, borremos todo el pasado y empecemos desde aquella noche en la que te pedí matrimonio y tú aceptaste.

-Pero… todo lo dicho esa noche de la pelea, la anterior a la boda… ¿cómo sé si no se repetirá? ¿Qué tal si nuevamente te estás dejando llevar por tus impulsos? Justin, no cometas el mismo error de cuando me propusiste matrimonio, no esta vez, por favor.

-Éramos adolescentes, _____. Yo, no estaba preparado para todo eso, pero ahora que estuve tanto tiempo sin ti, supe que eres el amor de mi vida y que sin ti cada respiro y cada latido duelen. Te amo.


-Te amo – dejó escapar unas cuantas lágrimas más y se aventó a sus brazos para finalmente besarlo, con la certeza de que esta vez no volvería a permitir que tonterías los separasen nuevamente, mucho menos después de todo lo que había sufrido sin ese hombre que la sujetaba con fuerza en sus brazos no queriendo dejarla ir de nuevo.

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